El sol se escondió tras la soledad.
Corta el aliento esa soledad
El dolor duele sin piedad.
heridas en los espejos,
sangrantes,
ya no reflejan sonrisas.
la alegría entristecida
bosqueja una amarga mueca.
Se cristaliza una lágrima
(sí, una sola)
en el borde de tus pestañas,
no se atreve a rodar hasta el fin del camino
allí ya no importa su existencia
allí la muerte se adueñó de todo
¡qué importa si hay tristeza o alegría!
La lápida no se inmuta con la lluvia
Aunque provenga de tus ojos.
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